Vaciedad

Es que estaba cansada, la pluma ya no era aliada fiel sino cruel inquisidora y el amante de antes, ahora ronca a su lado con su cara angelical; estaba cansada de la impotencia, de esa marea de emociones que la avasallaba cuando debia pararse en el mundo y caminar. No hay remedio, piensa la mayor parte de las veces y eso que ella no solía pensar así, “todo puede ser cambiado” era una de sus máximas de vida, pero estaba cansada, muy cansada… se sentía como esas ratas a las que meten en unos círculos que deben empujar al infinito… la buena nueva para las ratas, es que ellas creían correr libres persiguiendo un pedazo de comida, mientras Mariana estaba segura de que ella corría y corría porque no había otra salida a su locura vital.

Tomó otra vez el libro entre las manos, reacomodó los cojines y suspiró, hacía mucho tiempo que no gozaba los momentos luminosos de la escritura, esa mezcla de humor ácido y desesperanza se apoderó de ella otra vez, ni la lectura de esta novela tan interesante podía disuadirla de sentir rencor por el autor que ya había parido un libro, un rencor puro, infinito y negro como pozo en el desierto… pozo seco. Ella estaba seca, seca por dentro y por fuera, el cuerpo seco, la boca seca, la mente seca. No hay ideal que alcance a humedecerle la mirada, ahora el verdede sus ojos se mezcla con la irritación constante de su mirada, las venas le palpitan temblorosas avisándole de un posible ataque de ansiedad. Quisiera poder dormirse, mira fijamente a Roco, su pareja desde hacía casi 4 años, lo mira con ese amoroso desinterés que le suscita desde hace un par de meses… tan bueno y tan ajeno a mí. No le indigna el fin inminente de esta relación, la indigna la pereza incontrolable que siente, el aburrimiento y la flojera que le vienen de pensar en buscar otro apartamento, de realizar el salto y pedirle a Roco que se calle. Ahora está acostumbrada a sonreirle misteriosamente mientras él charla cuando están juntos, se rasca la cabeza y piensa en esta situación, en la virtud de la paciencia y la tolerancia que seguro son motores que mantienen a flote más de una vieja historia de amor. Qué patético. La sensación de mariposas en el estómago es un viejo cuento medieval. Ella ya no siente eso, ella es una sombra que flota mientras Roco habla de sus empresas y sus actividades, ella da volteretas en su mente, se hace un poco más oscura y él, mientras tanto le ofrece una copa de vino para gozar. Mente, detente, se grita en silencio Mariana que viste pijamas de lana. Mente déjame volar!

La semana empezó con buena cara, Roco tiene que viajar por toda la península ibérica y ella podrá guardar la sonrisa y el espacio para sí. Toma sus notas arrugadas y sale sin estar segura para dónde va. Es dueña de sus pasos temblorosos y su rabia; es dueña del espacio de infinitas regresiones que habita en soledad. Es dueña de su cuerpo y le importa un rábano el orden de las cosas, los contratos temporales y las letras de su auto por pagar. Hoy solo le queda espacio en el alma para un grito agudo y penetrante que silencia con un vaso de mezcal.

Corre, como loca corre la Mariana, la gente que la mira solo ve un vendaval. Ella tiene las dos manos cubriéndole la boca: mundo, muerte, corrupción, pereza, desamor, deslealtad, vacíos y olvidos, informaciones veraces, falsas e inventadas, niños, hambre rojo incendioluchamuertesoldadosde la bestia sociedad, y se muerde los dedos deseando que sus piernas aguanten un poco más, mundo me dueles, me dueles me desgarras, mundo ya no podemos volar que no te das cuenta, mundo de la gente, del dinero de los precios y baratas, de la trata, los secuestros, las injurias y la vaciedad… corre y corre la Mariana con sus manos temblorosas que apenas un grito ahogado alcanzan a tapar y a lo lejos llega grande, el metal feroz de la bestia balnca que corre con zumbidos y sonidos y truenos de metal. Adios ahora me despido, Roco ya no tienes que lavar… he dejado todo suspendido y ahora me dispongo con mi grito a despegar.

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Acerca de Alba and the crazyscientist

Me gusta escribir, siempre escribo... pedacitos de papel al aire... que usualmente contienen las más variadas y bizarras experiencias de mi relación con el científico loco... and just to honour my beloved friend Naomi who, becoming a tool of the crazy scientist (I wonder if she knew), push me softly into the Blog Era, I will translate this absurd profile status: I like writing, I always write, little papers in the wind that usually have the most bizarre and various experiences of my relationship with the crazy scientist...
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2 respuestas a Vaciedad

  1. Es maravilloso Alba!
    Lo empezaba a leer una y otra vez y me decía que quería leerlo cuando de veras prestara todos mis sentidos, cuando lo disfrutara. Por eso tarde tanto en leerlo: genial!
    Abrazo de Pajarita Brillantina.

  2. Ah!… Me gusto muuuuuuuuucho que haya partes que riman.
    Besos

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